Edición Editorial · 27 min de lectura
Revoluciones del libro, formas y materiales, y partes del códice
En este apunte 23 partes
- Mapa rápido
- Chartier (2010): «Las revoluciones del libro y la lectura: del códice al hipertexto»
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones
- Ejemplos del texto
- Piccolini (s. f.): «Formas y materiales en el trabajo del editor»
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones
- Ejemplos del texto
- Piccolini (s. f.): «Las partes de un libro en forma de códice»
- Tesis central
- Conceptos clave: el códice como objeto
- Cubiertas frente a interiores
- Glosario de las partes del libro (códice)
- Elementos de la página
- Descripción física: páginas, formato, tintas
- Distinciones clave
- Cuadro comparativo / Quién dijo qué
- Lo imprescindible (repaso de 5 minutos)
- Erratas de las fuentes
- Autoevaluación
⚠️ Borrador. Este apunte se armó a partir de los textos del campus, algunos escaneados. Los datos marcados [verificar] o [reconstruido] no están confirmados: contrastalos con la bibliografía. Si encontrás un error, avisame con 💡 Sugerencias.
Textos: Chartier (2010), entrevista «Las revoluciones del libro y la lectura: del códice al hipertexto» (con Manuel Peña Díaz, Álabe n.º 1) · Piccolini (s. f.), «Formas y materiales en el trabajo del editor» · Piccolini (s. f.), «Las partes de un libro en forma de códice» | Tiempo estimado de lectura: 25 min
Nota de autoría: los dos textos «Piccolini» llevan «© Patricia Piccolini» y parecen capítulos del mismo manual de edición (remiten a «el capítulo 7: La preedición» y «el capítulo 8»). El año no figura: [verificar] (las notas citan consultas web de enero de 2016).
Mapa rápido #
- Chartier distingue tres cosas que suelen confundirse: la revolución del libro (cambia el soporte/forma), la de la reproducción de textos (Gutenberg) y la de la lectura (cambian las prácticas). No son sincrónicas.
- Piccolini, «Formas y materiales»: el editor decide la materialidad del libro desde el comienzo del proyecto; conocer formas históricas (biombo, abanico) amplía el repertorio.
- Piccolini, «Las partes»: el libro en forma de códice tiene una organización estable (externas / preliminares / cuerpo / finales) regida por lo que necesita el lector en cada momento. Esta es la parte más rendidora para el examen: tiene un glosario con definiciones precisas (más abajo).
- Conexión: Chartier explica qué es el códice y por qué importa su materialidad (da al lector una percepción de la obra como totalidad); Piccolini explica cómo se arma ese objeto y qué decide el editor.
Chartier (2010): «Las revoluciones del libro y la lectura: del códice al hipertexto» #
Roger Chartier (Lyon, 1945): historiador, director de estudios en la EHESS (París) y desde 2006 profesor del Collège de France (cátedra «Écrit et cultures dans l'Europe moderne»). Estudia la articulación de lo escrito, el libro como objeto impreso y las prácticas de lectura (pág. 2). Entrevista de Manuel Peña Díaz, Universidad de Córdoba (pág. 1).
Tesis central #
Las revoluciones de la cultura escrita tienen cronologías diversas, no sincrónicas (pág. 3). La revolución digital es singular porque asocia tres transformaciones a la vez, y su efecto más profundo es sobre la relación entre fragmento y obra: la materialidad del códice imponía percibir la obra como totalidad; el texto digital la fragmenta (pág. 4).
Conceptos clave #
- Códice (codex): el libro tal como lo conocemos, con hojas, páginas y encuadernación. Sustituyó, durante los primeros siglos de la era cristiana, al rollo de hebreos, griegos y romanos (pág. 3).
- Revolución del libro (del códice): cambio de la forma del libro (rollo → códice). No cambió la técnica de reproducción: los textos se seguían copiando a mano.
- Revolución de Gutenberg (siglo XV): cambió la modalidad de reproducción de los textos y la producción de libros, pero no transformó la forma del libro ni, de inmediato, las prácticas de lectura.
- Revoluciones de la lectura: permitieron los progresos de la lectura silenciosa y visual. Una se inicia a lo largo de la Edad Media; otra es la del siglo XVIII, que se desarrolló «en un marco de estabilidad morfológica y técnica» (pág. 3).
- Revolución digital (actual): asocia tres transformaciones radicales: (1) nueva técnica de composición, inscripción y comunicación de los textos; (2) nuevo soporte (la pantalla); (3) nuevas maneras de leer: discontinuas, fragmentadas, segmentadas (pág. 3).
- Fragmentos y obra: la lectura que fragmenta no nació con lo digital (lugares comunes del Renacimiento, antologías de extractos del siglo XIX, «textos escogidos» de las clases del XIX o XX). Lo nuevo: en el códice la materialidad imponía una percepción de la obra en su totalidad, coherencia e identidad; en lo digital no se espera relación entre el fragmento y la coherencia argumentativa, demostrativa o estética de la obra (págs. 4-5).
- Categorías en juego: singularidad, originalidad y propiedad. Los textos «polifónicos, abiertos, móviles» de lo digital pueden leerse como pérdida de las definiciones clásicas de libro u obra; hay «crisis de la lectura» si se define lectura como respuesta a un orden con autores individualizados, obras estables y propiedad intelectual (pág. 4).
Distinciones #
| A | B |
|---|---|
| Revolución del libro (rollo → códice): cambia la forma, no la técnica de reproducción | Revolución de Gutenberg: cambia la técnica de reproducción, no la forma ni (de inmediato) la lectura |
| Lectura que fragmenta en la cultura del códice: el libro sigue imponiendo la totalidad | Lectura fragmentada digital: «mundo de fragmentos destacados, desencuadernados» |
| Enciclopedias virtuales: estructura fragmentada adecuada al soporte digital (búsqueda rápida, actualización inmediata) | Periódicos y libros: su identidad está en la composición de cada número y la coexistencia de textos reunidos por una intención autorial o editorial |
Alternativa fundamental que plantea: o bien un nuevo orden de discursos como yuxtaposición de fragmentos recortados, o bien introducir en el mundo digital criterios e instrumentos que conserven la antigua definición del libro, no tanto como objeto material sino como discurso cuyo sentido está en la comprensión de su totalidad (pág. 5).
Ejemplos del texto #
- Rollos de hebreos, griegos y romanos → códice.
- Lugares comunes (Renacimiento), antologías de extractos (XIX), libros de textos escogidos (XIX-XX).
- Wikipedia (construcción colectiva del saber, pero proliferación de errores y falsificaciones); Facebook (amenaza a la privacidad); Google (temor de convertir los libros digitalizados en mercado de «informaciones» y bancos de datos) (pág. 6). Kant: cada uno puede hacer un uso público de su razón.
- Diagnóstico sobre la «crisis de la cultura escrita»: ambivalente. Lo digital multiplica los usos de la escritura (más facilidad de composición, comunicación inmediata, acceso a una inmensa cantidad de textos); la «crisis» sería la proliferación incontrolable de lo escrito (pág. 4). Sobre la censura: la comunicación libre y universal no borró el control de la red por estados despóticos (pág. 6).
Piccolini (s. f.): «Formas y materiales en el trabajo del editor» #
Tesis central #
Pensar las formas y la materialidad del libro no es un tema solo histórico: el editor decide características físicas desde el inicio del proyecto (no al final, cuando va a la imprenta), siempre en relación con el género editorial y con los destinatarios y su modo de vincularse con el libro (pág. 2).
Conceptos clave #
- Por qué estudiar las formas del libro (pág. 1): ubicar nuestra actividad y los cambios actuales en un marco temporal amplio; revisar cómo pensamos la relación entre características físicas, géneros editoriales y modalidades de lectura; animar a explorar la materialidad. Es «tomar distancia» de un objeto cotidiano.
- Reproducción: no la hacen necesariamente los autores ni quienes decidieron publicar. Los libros actuales «se convierten en objetos» en la imprenta y el taller de encuadernación (fuera de la editorial), pero el editor no es ajeno a su factura. En la edición electrónica el editor decide la estructura, los elementos agregados (video, audio) y la arquitectura (organización, niveles de profundidad, navegación).
- Características físicas a considerar: formato, peso, portabilidad, durabilidad, contraste entre superficie impresa y papel, calidad de materiales (pág. 1). En el presupuesto: formatos, cantidad de páginas, tipos de papel y gramajes, tintas básicas y especiales, dobleces, puntillados, troquelados, gofrados (pág. 2).
- Biombo o concertina: forma con «insuperable capacidad para mostrar secuencias narrativas»; en la época victoriana se usó para álbumes de fotografías, llamados álbumes Leporello (por el criado de Don Giovanni, de Mozart, que despliega el «catálogo» con los nombres de las 1003 mujeres de su patrón). Hoy: algunos libros ilustrados (Madama Butterfly de Benjamin Lacombe, Edelvives) y libros de artista (pág. 3).
- Abanico: se usa en colecciones para niños y catálogos de colores; exige un contenido separable en fragmentos pequeños y de tamaño similar (colección El abanico de Könemann; Plenum. Places of Power, 196 hojas, una por Parlamento nacional) (pág. 3).
- Formato: depende de las medidas del papel, del rango aceptado por la imprenta según su equipamiento y de la posibilidad de elegir. Entran en juego cuestiones económicas (papel estándar más barato; formato atípico = desperdicio) y de oportunidad (papel importado que tarda). No se llega al formato solo «por sustracción», sino por decisión al «haber visto» a los lectores en una escena de lectura (pág. 4).
- Materiales: en papel hay que tener en cuenta peso, color, textura, opacidad y respuesta a la impresión de imágenes, a la escritura y al borrado. Las obras de tapa dura permiten jugar con texturas y acabados en sobrecubiertas, cubiertas, guardas e interiores. En obras con partes de índole diversa, variar el papel y las tintas da a cada parte una personalidad diferenciada (págs. 4-5).
- Trabajo editor-diseñador: la miradas se complementan; hace falta trabajo conjunto desde el comienzo. Riesgos: incorporar al diseñador tarde solo para «interpretar» ideas cerradas, o delegarle todas las decisiones de materialidad (el libro no adquiere personalidad clara) (pág. 5).
Distinciones #
| Situación | Ejemplo del texto |
|---|---|
| El género editorial condiciona la factura | No es lo mismo un libro de arte que un libro práctico (pág. 2) |
| El destinatario condiciona la factura | Niños que aprenden a leer / adultos que cocinan / académicos (pág. 2) |
| Libros convencionales en códice, muy distintos entre sí | Libros para bebés (plástico, livianos, bordes redondeados); libros para exhibir (materiales excelentes); libros de texto de primeros años (anillados, resistentes) (pág. 2) |
| Ámbitos con margen para innovar | Colecciones infantiles; museos y galerías; estudios de arquitectura y diseño. Los libros de artista no forman parte del mundo editorial pero son fuente de ideas (págs. 2-3) |
Ejemplos del texto #
- J'observe (Torchlight en inglés), colección de Claude Delafosse y Gallimard Jeunesse: hojas de acetato impresas a cuatro colores de un solo lado, seguidas de una página con pleno de negro; una linterna de cartulina provista por el libro, colocada entre ambas, revela la imagen (pág. 5).
- Mal ejemplo de formato: libros de texto de primer grado con formato muy apaisado; excelente para el diseño, pero no cerraba la mochila y dos niños no podían abrir sus libros a la vez en un pupitre estándar (pág. 4).
- Keith Smith («The Book as Physical Object», en Structure of the Visual Book, 1994) y Ulises Carrión («El nuevo arte de hacer libros», original de 1975) como miradas estimulantes para editores (nota 1, pág. 3).
Piccolini (s. f.): «Las partes de un libro en forma de códice» #
Tesis central #
Hay que pensar los libros en términos de páginas («imaginar el libro como un objeto en manos de un lector», pág. 1). El códice tiene una organización más o menos estable (fijada, según el texto, en la edición veneciana de la segunda mitad del siglo XV, nota 5, pág. 6). Esa organización no es arbitraria: está regida por lo que requiere el lector al leer. Se puede alterar el orden, pero «a sabiendas», por decisión meditada y no por desconocimiento (pág. 28).
Conceptos clave: el códice como objeto #
- Página: cada una de las caras de una hoja. Una hoja tiene dos páginas que el lector nunca ve a la vez (pág. 1).
- Códice: conjunto de hojas unidas por uno de sus lados; esa unión da el lomo. Siempre tiene un número par de páginas (pág. 3).
- Página impar = recto (derecha); página par = verso (izquierda). Se cuentan todas las páginas (impresas o en blanco, con folio o sin él).
- Unidad visual del códice: la doble página (una par + la impar siguiente). Un volante, en cambio, tiene la página como unidad visual.
- Esquema de paginación o «libro chico»: sucesión de dobles páginas. La primera página del esquema está tachada porque no existe: todo códice empieza en página derecha (1) y termina en página izquierda (por ejemplo, la 32 en un libro de 32). Sirve para ritmos y pesos en libros con imágenes, seguimiento de capítulos de largo fijo, distribución de publicidad en revistas (pág. 4).
- Díptico: versión reducida del biombo; páginas por plegado. Tríptico: la página 5 queda a la vista al comenzar a abrirlo (págs. 1-3).
- Edición electrónica: se pierden algunas características (se lee de a una página; el libro «termina» en la última con texto; al cambiar el cuerpo cambia el número de páginas) (nota 2, pág. 3).
Cubiertas frente a interiores #
- La cubierta (partes externas) apela al fugaz encuentro visual (librería, exhibición): atraer al comprador por impulso. Los interiores («tripa») se develan con la lectura (salvo libros fotográficos o ilustrados).
- Por eso suelen seguir caminos distintos: cubiertas con arte y marketing; interiores con editores y correctores. Las decisiones sobre la cubierta son atribución editorial, incluso en libros de autor (pág. 5).
- Por supervisión separada, datos de cubierta (título, subtítulo, apellido) a veces difieren de los de la portada (nota 4).
Glosario de las partes del libro (códice) #
A. Partes externas
- Faja: banda que rodea el libro como anillo o con pequeñas solapas; lleva un texto publicitario (tirada, prestigio, premios). Suele descartarse tras la compra (pág. 6).
- Cubierta: protege el conjunto, identifica el libro y procura atraer al lector en una compra por impulso. Sus planos:
- Cubierta anterior (primera de cubierta, tapa de adelante, plano de adelante): título (y subtítulo), nombre y apellido del autor (o editor, compilador, antólogo), nombre o marca gráfica de la editorial o sello. Puede llevar prologuista, traductor (obras literarias traducidas), ilustrador (libros álbum). Sin signos de puntuación (pág. 7).
- Retiración de la cubierta anterior (segunda de cubierta, contracubierta/contratapa anterior): la cara interior de la cubierta anterior. Puede llevar mapas, planos, cronologías (pág. 8 y anexo).
- Lomo: título (a menudo sin subtítulo), autor y logotipo de la editorial; sin puntuación. A la latina: se lee de abajo hacia arriba (sobre una mesa, con la cubierta anterior arriba, el texto queda dado vuelta). A la inglesa: se lee de arriba hacia abajo (sobre la mesa queda al derecho) (pág. 7).
- Cubierta posterior (cuarta de cubierta, tapa de atrás): habitualmente un comentario sobre la obra (orientar al lector y despertar interés con una valoración positiva); acá van el ISBN y el código de barras.
- Retiración de la cubierta posterior (tercera de cubierta, contracubierta/contratapa posterior): la cara interior de la cubierta posterior.
- Solapas: los libros en rústica pueden llevarlas o no. La anterior suele traer noticia biográfica del autor y otras obras; la posterior, el listado de títulos de la colección. Solapas generosas o retiraciones pueden albergar material de referencia (cronologías, mapas).
- Sobrecubierta: cubierta adicional sujeta por solapas (típica de tapa dura; también en rústica). La información de la cubierta se traslada a la sobrecubierta y en la cubierta solo suele dejarse el título (pág. 8).
- Guardas (páginas de guarda): en tapa dura y encuadernación holandesa, dos hojas de papel de características especiales que unen las tapas con los interiores. Tradicionalmente de papel jaspeado (estampado a mano, de Asia, introducido en Europa en el siglo XVII, «probablemente desde Constantinopla»). No se cuentan como páginas, pero se incluyen en la descripción del libro. En rústica de diseño cuidado puede haber falsas guardas (páginas preliminares con tratamiento gráfico que las asemeja) (págs. 8, 27).
B. Partes internas: criterios de distribución
- Tres bloques: páginas preliminares, cuerpo del libro, páginas finales.
- Criterio 1: en las preliminares va lo que sirve de guía de lectura (lo que el lector necesita saber antes de empezar); en las finales, el material complementario o de referencia.
- Criterio 2: en las preliminares, lo más «externo» a la obra antecede a lo más cercano a ella y a sus circunstancias de producción (el prólogo ajeno antecede al prefacio del autor; el prólogo a la nueva edición antecede al de la edición original, retitulado «Prólogo a la primera edición») (págs. 8-9).
- Obligatorias: portada, página de disposiciones legales y créditos técnicos, e índice (solo en libros no ficcionales). Las demás son opcionales (más papel = más costo).
- Página blanca: página totalmente sin impresión; puede haberla en cualquiera de los tres bloques.
C. Páginas preliminares (en su orden habitual)
- Páginas de cortesía o de respeto: dos páginas en blanco (más raramente cuatro) al comienzo y al final del libro. Una sola en blanco no es de cortesía, es una blanca. Las iniciales se usaban para dedicatorias o ex libris. Su sentido: «contener» al libro, separarlo del mundo cotidiano. Si hay en las preliminares, corresponde ponerlas en las finales (págs. 9-10, 19).
- Portadilla: lleva el título del libro, en menor cuerpo que en la portada y sin subtítulos; a veces el nombre de la colección o un epígrafe. Página impar (pág. 10).
- Reverso de la portadilla: blanca o con nombre de la colección y su editor, otros títulos de la colección, lista de autores (si son pocos), información institucional (congreso, auspiciantes), otras obras del autor. Tradicionalmente llevaba un frontispicio (imagen a página completa, generalmente retrato del autor).
- Portada: «la más importante de las páginas preliminares». Repite los datos de la cubierta: título y subtítulo, autor(es), editorial o marca gráfica, a veces lugar y año; antólogo/compilador, traductor, prologuista si se destaca. Sin puntuación (págs. 10-11).
- Página de disposiciones legales y créditos técnicos: reúne (1) historia de la edición, (2) identificación de la obra (ISBN, ficha de catalogación), (3) titulares de los derechos, (4) profesionales que trabajaron en la edición. Puede sumar colección, otras publicaciones del autor y agradecimientos por permisos de reproducción. Hay que agrupar la información por afinidad. Es una página par (pág. 11).
- Dedicatoria: texto muy breve; su contenido es prerrogativa del autor. En libros de equipo se recomienda una única; en compilaciones, en la página de arranque de cada texto (pág. 11).
- Epígrafe (en el libro): cita breve, en la dedicatoria/epígrafe (impar); en los arranques también puede haber uno distinto por capítulo (tabla alternativas).
- Índice: en libros no ficcionales con varios capítulos, cuya lectura no siempre sigue el orden, va en las preliminares; en libros que se leen de principio a fin, en las finales. Reglas: debe incluir todas las secciones que siguen (también preliminares posteriores); partes con nombre o número (no necesariamente con número de página); en libros técnicos, capítulos y subtítulos de mayor jerarquía; en compilaciones, el nombre del autor junto a cada capítulo (pág. 12).
- Listas de ilustraciones y de tablas: para libros técnicos donde mucha información va en imágenes o tablas; evitarlas si son muy pocas o, en el otro extremo, muchísimas y pegadas al texto, y en libros de muchos autores. En el índice se consigna como «Lista de ilustraciones», pero la propia lista se titula «Ilustraciones». Los créditos de las imágenes no van aquí sino en las finales (págs. 12-13).
- Prólogo: texto de presentación escrito por una persona distinta del autor; va firmado.
- Prefacio: escrito por el propio autor: razones para hacer el libro, consideraciones metodológicas, agradecimientos; no se firma. Si hay ambos, primero el prólogo (pág. 13). Si se quiere dar la génesis del libro (por ejemplo, surgió de un congreso), puede haber una presentación que reemplace a ambos, con título ad hoc.
- Agradecimientos: página propia en preliminares si son extensos (alternativa: finales). En compilaciones, los del editor/compilador van en la página; los de los autores, como notas sin número en el arranque de capítulo.
- Cronología / línea de tiempo: en preliminares si el lector la necesita antes de leer; en finales si es complementaria (págs. 13-14, 16).
- Lista de abreviaturas: inmediatamente antes del cuerpo si las abreviaturas se usan a lo largo de toda la obra; en finales si se consulta junto con notas o bibliografía (págs. 14, 17).
D. Cuerpo del libro
- Cuerpo del libro: parte medular; debe poder entenderse cabalmente aun sin preliminares ni finales (criterio para decidir dónde ubicar, por ejemplo, la información de una nota). Puede ser texto continuo o dividirse en partes y capítulos. En no ficción la arquitectura debe ser la del propio texto, no un molde de diseño. Numeración de capítulos correlativa en todo el libro, aun con partes. En libros de muchos autores, los capítulos llevan título y autor, sin número (pág. 14).
- Introducción: el autor plantea la cuestión que abordará; debe referirse a la materia y no incluir agradecimientos ni detalles de la factura del texto (eso va en el prefacio) (pág. 15).
- Epílogo: texto relativamente breve que cierra el tratamiento del tema. Conclusiones: texto más largo que retoma cuestiones, señala líneas de avance, hace balance.
- Arranque de capítulo: primera página de cada capítulo, con tratamiento gráfico propio: lleva número/título (o título y autor en libros de muchos autores); no lleva folio explicativo y el folio va en lugar distinto (ej., abajo si en las otras está arriba); lleva las notas sin número (filiación, fuente). Puede estar siempre en impar, siempre en par o indistinto; el primer capítulo suele comenzar en impar (pág. 15).
- Portadillas internas: en libros divididos en partes, ocupan página impar con blanca en el reverso; llevan solo el antetítulo («Parte I») o antetítulo y título. En ediciones anotadas de clásicos puede ponerse una portadilla con el título de la obra antes del texto (pág. 16).
E. Páginas finales
Pueden reducirse al colofón, a una blanca o a nada. En orden más o menos habitual: - Apéndices: documentos, leyes, cuestionarios, mapas, tablas estadísticas trabajados por el autor pero no esenciales; evaluar si no los reemplaza un enlace a un repositorio en línea. En libros colectivos, van al final del capítulo (pág. 16). - Notas: al pie de página, al final del capítulo o en las páginas finales (organizadas por capítulo). Al pie: las más cómodas; las de final permiten más espacio pero ninguna debe ser vital para la comprensión. Las que complementan el texto van al pie. En libros digitales la discusión está saldada: son enlaces (pág. 17). - Glosario: términos técnicos o en otro idioma, en orden alfabético (en los libros escolares suele ir por capítulo). - Bibliografía: listado ordenado por apellido, o por temas/capítulos, o comentada. Los libros incluyen bibliografía seleccionada (las tesis doctorales listan todo lo consultado). Con sistema autor-año, el año va tras el autor. - Lista de autores: cuando son más de 15 o 20; incluye filiación y breve noticia biográfica; nombre y luego apellido, ordenados alfabéticamente por apellido (pág. 18). - Créditos de las imágenes: fotógrafo, agencia, repositorio; en el orden de las páginas; exige «trabajo editorial invisible» (chequeo minucioso). Pueden ir también junto a cada imagen en cuerpo pequeño. - Índices analíticos: listados alfabéticos de términos clave con las páginas donde aparecen y, a veces, remisiones; con posibles subentradas. Pueden incluir nombres, lugares, obras. Muy demandantes (conocimiento del tema, tiempo, chequeo). Ejemplo: El Renacimiento italiano, de Peter Burke (Polity/Alianza), cuyo índice onomástico agrega una breve referencia a cada entrada (nota 11, pág. 19). - Colofón: leyenda, tradicionalmente en la última página, sobre la imprenta, la fecha en que se terminó de imprimir, la cantidad de ejemplares y a veces las fuentes tipográficas. Hoy suele pasarse a la página de créditos técnicos; en ediciones de arte o diseño y libros fuera de colección sigue siendo oportunidad de lucimiento. No lleva folio (pág. 19).
Elementos de la página #
- Libro de texto corrido: el texto fluye de página en página (una novela; también un monográfico con notas, tablas, subtítulos). Hay que cuidar que las notas queden en la página de su llamada, que no quede un subtítulo como última línea, etc. Su correlato digital: fluid ebooks.
- Libro de maqueta compleja: el material se distribuye en dobles páginas que se «cierran» (una guía visual de turismo); nada pasa a la página siguiente; el texto se escribe doble página a doble página. Correlato digital: fixed layout ebooks (ilustrados, guías, cocina, arte) (pág. 21).
- Subtítulos: responden a la organización del texto, no son cortes arbitrarios. Nivel 1: inmediatamente debajo del título de capítulo; nivel 2: el siguiente; titulillos: los de mínima jerarquía, al comienzo de una línea de texto. Libros científicos pueden usar sistema decimal (1.1, 1.2.1). Lógica: un subtítulo de un nivel exige al menos otro de la misma jerarquía (pág. 22). La jerarquía se marca con: cuerpo (tamaño) mayor, grosor (negrita mayor que blanca), ubicación (centrado > marginado) y tamaño de los blancos (más blanco = mayor nivel). Salvo los blancos, los recursos son alternativos y combinarlos es redundante (pág. 23).
- Notas al pie: llamadas por lo general numéricas (letras o símbolos en matemática). Las referidas a todo el capítulo van sin número al comienzo. La creencia de que intimidan es infundada; si solo son referencias bibliográficas, mejor al final o reemplazarlas por el sistema autor-fecha (ej., (Davies, 2005, 12)) (pág. 23 y nota 13).
- Folio: número de página impreso. No llevan folio: en preliminares, portadilla, reverso de portadilla, portada, créditos, dedicatoria, epígrafe, índice y blancas; en cuerpo y finales, blancas, portadillas internas y colofón; en arranques de capítulo el folio va en lugar distinto. La primera página foliada no suele llevar el 1: lleva el número que le correspondería si todas las anteriores lo llevaran (pág. 24).
- Folio explicativo: leyenda junto al folio que dice al lector dónde está (parte, capítulo). No aparece en páginas sin folio. Con partes de distinta jerarquía: pares = título de mayor jerarquía (parte); impares = el más específico (capítulo). En notas finales indican los capítulos (como en los diccionarios) (pág. 25).
- Blancos: márgenes (superior, exterior o de corte, inferior, interior o de lomo) que delimitan la caja de texto; calles (entre columnas); interlínea; espacios entre caracteres. Organizan la página; los grandes blancos encarecen el libro (pág. 26).
Descripción física: páginas, formato, tintas #
- Número de páginas: siempre par; se cuentan todas. Se busca que sea múltiplo de las páginas de un pliego de impresión para no desperdiciar papel. Con dos papeles se cuenta por separado («240 páginas: 208 en papel x y 32 en papel y»). Las guardas no se cuentan (págs. 26-27).
- Formato: ancho x alto, en cm o mm (15 x 24; 125 x 195); conviene explicitar qué dimensión es cuál porque puede contradecir normas bibliográficas (pág. 27).
- Tintas: lo habitual en ensayo y narrativa es una tinta en interiores y cuatro en cubierta. Claves: 1/1 una tinta de ambos lados; 4/0 cuatro colores de un solo lado (cubiertas sin imprimir en retiración); 4/4 cuatro colores en anverso y reverso. «Recto sobre verso»: impreso de ambos lados (págs. 27-28).
- ¿Se puede cambiar el orden de preliminares y finales? «Por supuesto que sí, pero no por desconocimiento, sino por decisión meditada» (pág. 28). Ejemplo: colección Découvertes Gallimard (preliminares a cuatro colores desde la retiración de la cubierta, doble página, arranques con imagen a toda página; tras el cuerpo, sección de testimonios y documentos; finales con bibliografía, índice de ilustraciones, índice analítico, créditos fotográficos; el índice general ocupa la última página) (págs. 29-30).
Distinciones clave #
| A | B |
|---|---|
| Prólogo: de otra persona, firmado | Prefacio: del autor, sin firma |
| Epílogo: breve, cierra el tratamiento | Conclusiones: largas, balance y líneas de avance |
| Portadilla: solo título, menor cuerpo, sin subtítulo | Portada: título y subtítulo, autor, editorial, lugar/año; la más importante |
| Páginas de cortesía: dos en blanco, al comienzo y al final | Página blanca: una sola, sin impresión; puede estar en cualquier lugar |
| Recto: impar, derecha | Verso: par, izquierda |
| Lomo a la latina: abajo → arriba | Lomo a la inglesa: arriba → abajo |
| Faja: banda publicitaria desmontable | Sobrecubierta: cubierta adicional con la información de la cubierta |
| Cubierta posterior (cuarta) | Retiración de la cubierta posterior (tercera) |
| Colofón: producción industrial (imprenta, fecha, ejemplares) | Página de disposiciones legales y créditos técnicos: historia de la edición, ISBN, derechos, equipo |
| Libro de texto corrido (fluid ebook) | Libro de maqueta compleja (doble página; fixed layout) |
| Notas al pie (complementan el texto) | Notas finales (nada vital para la comprensión) |
| Guardas (papel especial, unen tapas e interiores; no cuentan como páginas) | Falsas guardas (preliminares de rústica con diseño semejante) |
| Índice (estructura del libro, va delante o detrás según uso) | Índice analítico (términos clave, alfabético, finales) |
Cuadro comparativo / Quién dijo qué #
| Idea | Autor |
|---|---|
| Las revoluciones del libro, la reproducción y la lectura no son sincrónicas | Chartier |
| Gutenberg cambió la reproducción, no la forma del libro | Chartier |
| La revolución digital asocia técnica + soporte + maneras de leer | Chartier |
| La materialidad del códice impone la percepción de la obra como totalidad | Chartier |
| La crisis de la lectura = crisis de autor individualizado, obra estable y propiedad intelectual | Chartier |
| Álbumes Leporello, abanicos, linterna de J'observe, formato apaisado problemático | Piccolini («Formas y materiales») |
| El editor decide la materialidad desde el inicio, junto con el diseñador | Piccolini («Formas y materiales») |
| El códice se piensa en dobles páginas; número par; empieza en recto | Piccolini («Las partes») |
| Prólogo (ajeno, firmado) frente a prefacio (propio); índice delante o detrás según lectura | Piccolini («Las partes») |
| Libro de texto corrido frente a libro de maqueta compleja | Piccolini («Las partes») |
Lo imprescindible (repaso de 5 minutos) #
- Chartier: tres cronologías distintas: códice (forma; primeros siglos de la era cristiana, reemplaza al rollo), Gutenberg (reproducción; siglo XV), lectura (silenciosa y visual; Edad Media y siglo XVIII).
- Lo digital junta tres cambios: técnica, soporte y maneras de leer (discontinuas, fragmentadas, segmentadas).
- Eje del problema digital para Chartier: la relación fragmento/obra. El códice impone totalidad; lo digital, fragmentos «desencuadernados».
- Distingue enciclopedias virtuales (aptas para lo digital) de libros y periódicos (su identidad es la composición y la intención autorial/editorial).
- Piccolini: el editor piensa la forma física al inicio, según género editorial y destinatario; trabaja con el diseñador desde el comienzo.
- Biombo/concertina = álbum Leporello (Don Giovanni, 1003 mujeres). Abanico = contenido en fragmentos pequeños y parejos.
- Códice: hojas unidas por un lado (lomo); número par de páginas; empieza en recto (impar, derecha) y termina en verso (par, izquierda); unidad visual = doble página.
- Externas: faja, sobrecubierta, cubierta (anterior, lomo, posterior, solapas, retiraciones), guardas. Sin puntuación en cubierta, lomo y portada.
- Internas: preliminares (guía de lectura) / cuerpo / finales (referencia). Obligatorias: portada, créditos técnicos, índice (no ficción).
- Orden de preliminares: cortesía, portadilla, reverso, portada, créditos, dedicatoria/epígrafe, índice, listas, prólogo, prefacio, agradecimientos, cronología, abreviaturas.
- Prólogo = de otro, firmado; prefacio = del autor, sin firma.
- Colofón: imprenta, fecha de impresión, ejemplares (y a veces tipografías); última página, sin folio.
- Texto corrido (fluid) vs. maqueta compleja (fixed layout).
- Folios: no llevan folio blancas, portadillas, portada, créditos, índice y colofón; la primera foliada no suele ser la 1. Folio explicativo: dice dónde está el lector.
- Tintas: 1/1, 4/0, 4/4; formato = ancho x alto; páginas múltiplo del pliego.
Erratas de las fuentes #
- «Las partes», pág. 2: en el desarrollo del tríptico dice «La página 6 es la “cubierta posterior” del díptico»; debería decir tríptico.
- «Las partes», págs. 7 y 10-11: al describir la cubierta anterior dice que el nombre del traductor «también debe consignarse en la portada» (aparenta confundir cubierta anterior con portada; en el anexo sí figura en cubierta anterior).
- «Las partes», pág. 9 vs. anexo (págs. 32-33): el texto da como obligatorias solo portada, créditos e índice (no ficción); el anexo marca además portadilla y cortesía como «obligatorias en ediciones de lujo». No es contradicción, sino distinto alcance; la tabla del anexo está además muy desordenada por el OCR (columnas corridas): [reconstruido] la asociación de cada fila.
- «Las partes», pág. 17: se mencionan como ubicaciones alternativas del colofón la página de créditos y la última página; el anexo lo ubica en la «última página par del libro antes de las páginas de cortesía». Texto del capítulo: «última página» (sin aclarar par/impar); el anexo implica página par, coherente con que todo códice termina en página izquierda.
- «Las partes», pág. 26: sobre las tintas, el texto dice que la retiración de cubierta con 4/0 «no está impresa»; en la pág. 28 aclara que con 4/4 queda impresa. Consistente, pero conviene no confundir.
- Chartier, pág. 3: afirma que la revolución de la lectura del siglo XVIII se «completó» con un marco de estabilidad morfológica y técnica, y habla de «sucesivas revoluciones de la lectura» sin precisar fechas de la primera (Edad Media). No cita otras. [verificar] si la cátedra pide fechas.
- Año de publicación de los textos de Piccolini ausente: [verificar].