Teoría de los Medios y de la Cultura · 11 min de lectura
Campo concentracionario y representación de los desaparecidos
En este apunte 18 partes
- Mapa rápido
- Calveiro (1997): Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina
- Tesis central
- Conceptos clave
- Líneas de fuga y resistencia (págs. 6-12)
- Los desaparecedores y la sociedad
- Epígrafe
- Distinciones
- Longoni (2010): «Fotos y siluetas»
- Tesis central
- Fotos
- Siluetas
- Contrapunto (distinciones)
- Cuadro comparativo / Quién dijo qué
- Lo imprescindible
- Lo que NO está en este apunte
- Erratas de las fuentes
- Autoevaluación
⚠️ Borrador. Este apunte se armó a partir de los textos del campus, algunos escaneados. Los datos marcados [verificar] o [reconstruido] no están confirmados: contrastalos con la bibliografía. Si encontrás un error, avisame con 💡 Sugerencias.
Textos: Calveiro (1997), Poder y desaparición (selección de capítulos) · Longoni (2010), «Fotos y siluetas: dos estrategias en la representación de los desaparecidos» | Tiempo estimado de lectura: 20 min
Mapa rápido #
- Este bloque baja la pregunta del poder a la Argentina de la última dictadura: Calveiro analiza el poder concentracionario (campos de concentración-exterminio y desaparición); Longoni, cómo se representó visualmente a los desaparecidos.
- Se conecta con E4a: Calveiro usa a Deleuze (molar/molecular, líneas de fuga) y trabaja el vínculo entre poder, disciplina y sociedad; Longoni cita explícitamente a Calveiro («terror concentracionario»).
- Idea común: el poder desaparecedor busca borrar lo disfuncional y la identidad; la resistencia (solidaridad, risa, engaño; fotos, siluetas) la devuelve.
- Aviso de calidad: el OCR de Calveiro está en columnas cortadas y es de baja calidad; las ideas se reconstruyeron por contexto y se marcan con [reconstruido] o [verificar] cuando hay duda. Los números de página son las del archivo, no las del libro.
Calveiro (1997): Poder y desaparición. Los campos de concentración en Argentina #
Tesis central #
El campo de concentración-exterminio no fue una aberración ajena a la sociedad argentina, sino la modalidad represiva específica de un poder que se presenta como total, a la vez individualizante y totalitario, y que desaparece lo disfuncional. Campo y sociedad «se pertenecen»: mirar uno es mirar la otra (págs. 2 y 20).
Conceptos clave #
- Poder y represión: «no hay poder sin represión»; la represión es «el alma misma del poder» y revela cómo el poder se concibe. El poder muestra y esconde: tiene una parte «mostrable» (desfiles, sistema penal, uso legítimo de la violencia) y otra «vergonzante» o negada (tortura, asesinato político, control ilícito) (pág. 3).
- Segmentos molares y caldo molecular (imagen de Deleuze): el núcleo duro del poder (la institución militar) está inmerso en un entramado molecular que lo alimenta. El campo solo es posible cuando el intento totalizador del Estado «encuentra su expresión molecular» y se sumerge en la sociedad (pág. 5).
- Exclusión como forma de inclusión: lo disfuncional es incluido en el lugar que el poder le asigna.
- Poder concentracionario: no todos los poderes lo son. Analizar el campo permite entender el poder que circuló por todo el tejido social y no ha desaparecido. Los períodos de «excepción» muestran los secretos del poder cotidiano.
- Desaparición: no es un eufemismo: una persona deja de aparecer sin constancia de vida ni de muerte; no hay cuerpo de delito ni de víctima (pág. 4). Distinta de la tortura o el asesinato político.
- Cronología de la desaparición (págs. 4-5):
- esporádica después del golpe de 1966;
- desde 1974, bajo el gobierno peronista de Isabel Martínez, a cargo de grupos parapoliciales (AAA, Comando Libertadores de América);
- febrero de 1975: por decreto del poder ejecutivo se ordena aniquilar la guerrilla y el Operativo Independencia (Tucumán) inicia la desaparición institucional de personas, con silencio y consentimiento de amplios sectores; aparecen los primeros campos;
- golpe de 1976: desaparición y campo pasan a ser la modalidad represiva del poder, ejecutada desde las Fuerzas Armadas; el eje deja de ser la cárcel.
- Cifras: entre 1976 y 1982 funcionaron 340 campos en 11 de las 23 provincias; pasaron entre 15 y 20 mil personas, ~90 % asesinadas; la Comisión Nacional (CONADEP) recibió 8.960 denuncias; los organismos hablan de 30.000 [verificar frente a otras fuentes].
- Objetivos del dispositivo: desaparecer lo disfuncional, producir sujetos y sociedades sumisas, arrasar la personalidad. Omnipotencia: el poder se cree total y por eso tiene un punto ciego (se cree incapaz de ser engañado o burlado).
- Reeducación en la ESMA: la Armada (Massera) montó el staff de prisioneros que trabajaban en «reeducación»; Calveiro lo ve como un absurdo, porque las instituciones totales rara vez producen el cambio que se proponen.
Líneas de fuga y resistencia (págs. 6-12) #
Cita a Deleuze: los centros de poder «se definen por lo que se les escapa y por su impotencia» más que por su zona de poder. Aun en el campo, «el poder no llega a constituirse en total». | Forma | Rasgos | |---|---| | Solidaridad | Compartir comida y cigarrillos, informar de peligros; «nadie salió solo». Convive con la traición, pero la traición se expone y la solidaridad es subterránea. | | Risa | Afirma la vida y desmitifica al desaparecedor (apodos feroces: Tigre, Puma, Pantera, que resultan ridículos). Testimonio de Geuna. | | Engaño | Invierte la situación de poder: el captor, cegado por su omnipotencia, se deja engañar (caso de Ana María Careaga: «mi pequeña victoria»). | | Conspiración / doble juego | Organizarse, intercambiar información, «demorar el aniquilamiento»; el staff de la ESMA incluyó más gente en lugar de privilegios y alertó a los recién llegados. | | Fuga y suicidio | Fuga física (Mansión Seré, Tamburrini); el suicidio como arrebatar al campo «el derecho soberano de vida y muerte»; la experiencia de Blanca Buda en la tortura como fuga personal. | | Memoria | Obsesión de que «alguien debía salir con vida» para testimoniar y construir la memoria. |
Los desaparecedores y la sociedad #
- Los desaparecedores: no monstruos ni cruzados, sino burócratas mediocres, «hombres medios», no-sujetos, «vivillos» ensoberbecidos por su poder. Cita una frase atribuida a un sobreviviente de los campos: los monstruos existen pero son pocos; los verdaderamente peligrosos son los hombres comunes [verificar autor: probablemente Primo Levi; el OCR lo corta].
- Sociedad como caja de resonancia: el campo, «del otro lado de la pared», solo existe en una sociedad que sabe y no sabe (secreto a voces). El terror se disemina por lo que se sabe a medias; la frase «por algo será» naturaliza la arbitrariedad (págs. 14 y 18).
- Anonadamiento, no complicidad: la parálisis social es efecto del terror y reproduce el estado del desaparecido; «nada más injusto que confundir esta parálisis con la complicidad». La sociedad es múltiple: en ella circulan fuerzas de sumisión y de resistencia (derechos humanos, Madres).
- Sobrevivencia, trivialización y memoria: tras la apertura de los campos, los medios convirtieron el horror en producto de consumo y lo banalizaron; la trivialización sirvió al objetivo de «normalizar el asesinato y la desaparición». Aparece la explicación de los dos demonios (la sociedad, ajena a ambos). El juicio a las Juntas (1985) fue un golpe al halo de omnipotencia (los comandantes aparecieron como burócratas mediocres); le siguieron los límites de la amnistía («amnistía» y «amnesia» comparten raíz: olvido).
- Hoy: la diversidad y permisividad posmodernas parecen inversas a la totalización concentracionaria. Calveiro responde «sí y no»: «el poder muta y reaparece, distinto y el mismo cada vez» (pág. 25).
Epígrafe #
Cita de Hannah Arendt sobre los campos como la institución central del poder totalitario, cuyo aislamiento explica la irrealidad y la falta de credibilidad de sus relatos.
Distinciones #
| Tortura / asesinato político | Desaparición | |
|---|---|---|
| Rastro | Hay cuerpo y testigos | No hay cuerpo ni constancia de muerte |
| Institución | Cárcel | Campo de concentración-exterminio |
| Función | Castigo, represión | Desaparecer lo disfuncional; terror generalizado |
Longoni (2010): «Fotos y siluetas» #
(En Crenzel, comp., Los desaparecidos en la Argentina, Biblos, pp. 35-57)
Tesis central #
Dos matrices de representación visual de los desaparecidos, fotos y siluetas, surgen casi en paralelo; no son etapas sucesivas sino énfasis políticos distintos dentro de una misma lucha. Ninguna es «más acertada»; se contaminan y se potencian.
Fotos #
- Valor probatorio: «esto fue, esta persona existió» (parafrasea a Barthes); afirma que los desaparecidos tenían nombre, rostro, biografía y familia que los busca.
- Del uso íntimo al público: primero en la búsqueda de las Madres (comisarías, hospitales); desde ~1978 las llevan colgadas del cuerpo; las Abuelas desde ~1979. Abril de 1983: el matrimonio Mellibovsky las amplía (~70 × 50 cm) y las monta en una «T» de madera: pancartas que pasan de lo familiar a un dispositivo colectivo. Desde 1996, el gran cartel negro con todas las fotos.
- Procedencias (Nelly Richard): (1) álbum familiar: personas felices, un orden familiar quebrado por la violencia de Estado, el punctum; (2) foto carnet del documento: aísla la identidad, desindividualiza, remite a la maquinaria de control del Estado (la foto de identificación surgió en el país en 1880 para identificar delincuentes y luego ciudadanos). Paradoja: el Estado «identificador» fue el mismo «desaparecedor»; los familiares lo interpelan con su propia foto.
Siluetas #
- El Siluetazo: 21 de septiembre de 1983 (día del estudiante), durante la III Marcha de la Resistencia de las Madres. Idea de los artistas Rodolfo Aguerreberry, Julio Flores y Guillermo Kexel, tomada de una obra de Jerzy Skapski sobre Auschwitz (El Correo de la UNESCO, octubre de 1978). Objetivo inicial: visualizar el espacio físico de los 30.000 desaparecidos. Antecedente del exilio: AIDA (París, 1979).
- Procedimiento: trazar a escala natural la forma vacía de un cuerpo sobre papel y pegarla en los muros; representa «la presencia de una ausencia». Se llevaron unas 1.500 siluetas hechas y plantillas, pero la multitud se apropió del procedimiento y volvió «prescindibles» a los artistas. Las Abuelas pidieron incluir niños y embarazadas.
- Cuerpo como molde: los manifestantes se acostaban sobre el papel; la silueta es «huella de dos ausencias» (la del representado y la de quien prestó el cuerpo), «una huella que respira». Aunque pensadas anónimas, la gente les escribió nombres, fechas y rasgos.
- «De pie»: las Madres exigieron que estuvieran erguidas, nunca acostadas, para no evocar el contorno policial del cadáver.
- Interpretaciones: Grüner (contorno de tiza policial; admite que son cadáveres); Buntinx (restauración del aura benjaminiana, ritual de resurrección; ratifica la esperanza de vida); Amigo («acciones estéticas de praxis política»); Ferrari («no importaba si era o no era arte»); Expósito (socialización participativa de herramientas creativas; puente entre el ciclo del 68 y el activismo posterior). Contrapunto: la silueta pintada sobre el pavimento por Gas-Tar (colectivo del MAS) para Dalmiro Flores, un obrero asesinado el 16 de diciembre [año ilegible: verificar], frente a la consigna «Aparición con vida» (desde 1980) con «Toda la verdad».
- Manos y máscaras: «Déle una mano a los desaparecidos» (casi un millón de manos, 1984-85) y la marcha de las máscaras blancas (25 de abril de 1985): el manifestante presta su cuerpo y su rostro. Bonafini vio en ello la maternidad colectiva («todos son todos»); otras Madres objetaron que las máscaras borraban la identidad individual.
Contrapunto (distinciones) #
| Fotos | Siluetas / manos / máscaras |
|---|---|
| Vida previa, biografía («esa persona existió») | El vacío y la ausencia masiva («treinta mil desaparecieron») |
| Individualización, nombre propio | Cuantificación, anonimato |
| Restos de otro tiempo, tomadas por otras manos | Transferencia de cuerpos, acto performático y ritual |
| Duelo particular y familiar | Maternidad colectiva |
Tensión interna de las Madres: en 1986 se dividen en Asociación Madres de Plaza de Mayo y Línea Fundadora.
Cuadro comparativo / Quién dijo qué #
| Concepto o idea | Autor/a |
|---|---|
| Poder concentracionario; desaparición como tecnología del poder; líneas de fuga | Calveiro (con Deleuze) |
| Molar/molecular; «centros de poder definidos por lo que se les escapa» | Deleuze, citado por Calveiro |
| Los campos como institución central del poder totalitario | Arendt (epígrafe de Calveiro) |
| Caja de resonancia; «por algo será»; trivialización; dos demonios | Calveiro |
| «Esto fue» (la foto) | Barthes, citado por Longoni |
| Álbum frente a foto carnet; despersonalización burocrática | Nelly Richard, citada por Longoni |
| Siluetas: «presencia de una ausencia»; lo «intencionalmente ausentado» | Longoni; Grüner |
| Aura y restauración ritual | Buntinx, Grüner (vía Benjamin) |
| «Acciones estéticas de praxis política» | Amigo |
| Maternidad colectiva | Bonafini |
Lo imprescindible #
- Calveiro: el campo de concentración-exterminio es la modalidad represiva específica del poder desde el golpe de 1976; la desaparición como práctica institucional empieza en Tucumán (febrero de 1975).
- «No hay poder sin represión»: el poder muestra y esconde.
- Desaparición = sin cuerpo ni constancia de muerte; busca desaparecer lo disfuncional.
- 340 campos; 15-20 mil personas por ellos; 30.000 según los organismos.
- Resistencias: solidaridad, risa, engaño, conspiración, fuga, memoria; el poder total tiene un punto ciego: su omnipotencia.
- Los desaparecedores: burócratas mediocres; la sociedad: caja de resonancia, paralizada, no cómplice.
- Trivialización, olvido y dos demonios; el juicio de 1985 rompió el halo de omnipotencia.
- Longoni: fotos (biografía, individuo, prueba) frente a siluetas (ausencia masiva, cuerpo prestado, anonimato).
- Siluetazo: 21/9/1983, Aguerreberry-Flores-Kexel, III Marcha de la Resistencia; las Madres exigieron siluetas de pie.
- Manos y máscaras: el manifestante presta su cuerpo; maternidad colectiva (Bonafini) frente a duelo individual.
- Pancartas de fotos: Mellibovsky, abril de 1983; fotos de álbum frente a foto carnet.
Lo que NO está en este apunte #
Los textos de Primo Levi, Arendt, Agamben, Benjamin (sobre el aura) y Barthes solo aparecen por cita. No hay en la carpeta el resto del libro de Calveiro (solo una selección de capítulos) ni los textos de Nelly Richard, Grüner o Buntinx.
Erratas de las fuentes #
- Calveiro: el OCR corta las líneas por columna; varias citas y el autor de la frase sobre los monstruos son ilegibles [verificar].
- Longoni: la nota 15 señala que otros autores (Catela) dan a las fotos como posteriores a las siluetas; Longoni corrige con fotos de marchas de 1983.
- Longoni: el año de la muerte de Dalmiro Flores (16 de diciembre) quedó ilegible en el OCR [verificar].
- Cifras de desaparecidos: Calveiro da 15-20 mil y menciona los 30.000 de los organismos; no son contradicciones sino distintas estimaciones.