Corrección de Estilo · 29 min de lectura
Prescripción, descripción, estandarización y academias (parte A)
En este apunte 25 partes
- Mapa rápido
- Rosenblat, A. [1967] 1987: "El criterio de corrección lingüística. Unidad o pluralidad de normas en el español de España y América"
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones y oposiciones
- Ejemplos del texto
- Para el corrector
- Milroy, J. y Milroy, L., 1987: "Prescripción y estandarización" (cap. 1 de Authority in Language)
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones y oposiciones
- Niveles de la gramática prescriptiva, con ejemplos (síntesis con las diapositivas de cátedra)
- Ejemplos del texto
- Para el corrector
- Ramírez Gelbes, S., 2011: "Correctores, periodistas y la Academia Argentina de Letras: amores y desamores"
- Tesis central
- Conceptos clave
- Distinciones y oposiciones
- Ejemplos del texto
- Para el corrector
- Respuestas al cuestionario de la cátedra (bloque 1)
- Bloque 2 de la cátedra (resumen breve)
- Cuadro comparativo / Quién dijo qué
- Lo imprescindible (repaso de 5 minutos)
- Autoevaluación
Textos: Rosenblat, A. [1967] 1987, "El criterio de corrección lingüística. Unidad o pluralidad de normas en el español de España y América" · Milroy, J. y Milroy, L., 1987, "Prescripción y estandarización" (cap. 1 de Authority in Language) · Ramírez Gelbes, S., 2011, "Correctores, periodistas y la Academia Argentina de Letras: amores y desamores" · Diapositivas de cátedra (Tosi), bloque 1 y bloque 2 | Tiempo estimado de lectura: 22 min
Mapa rápido #
- Los tres textos giran alrededor de una misma pregunta: ¿quién decide qué es "correcto" en una lengua, y con qué derecho? Rosenblat responde desde la lingüística hispánica tradicional (con una defensa matizada del criterio de corrección como "aceptabilidad social"); Milroy y Milroy responden desde la sociolingüística angloamericana (la prescripción es ideología, no un hecho de la lengua); Ramírez Gelbes aplica esos marcos al caso argentino concreto: la AAL, el voseo, los correctores y los periodistas.
- Eje común: gramática descriptiva (lo que los hablantes dicen realmente, sin juicio de valor) frente a gramática prescriptiva (lo que "debe" decirse, con reglas de corrección). Los lingüistas se declaran descriptivistas, pero la prescripción sigue vigente en la sociedad y tiene consecuencias reales (empleo, educación, autoestima lingüística).
- La lengua estándar no es un dialecto neutro: es una variedad social (la de los sectores cultos/prestigiosos) que se impone como modelo. Es una abstracción, "una entidad ideal", nunca hablada tal cual por nadie (Rosenblat) y basada en la intolerancia a la variabilidad (Milroy y Milroy).
- La estandarización es un proceso histórico con etapas (selección, aceptación, difusión, mantenimiento, elaboración de funciones, codificación, prescripción) y con distintas variantes según el caso (monocéntrica, pluricéntrica, composicional en Ramírez Gelbes).
- Aplicado a la Argentina: hubo una fuerte tendencia monocéntrica castellanocéntrica (siglo XIX y buena parte del XX, con condenas oficiales al voseo), que luego cede a una legitimación relativa (AAL 1982) sin que eso resuelva la "representación estigmatizada" que muchos argentinos tienen de su propia variedad.
- Para el corrector: estos textos son la base teórica para justificar decisiones de corrección (cuándo corregir un uso "no estándar" y cuándo respetarlo como variedad legítima) y para entender por qué correctores y periodistas recurren más a la RAE que a la AAL, aun trabajando con la variedad argentina.
Rosenblat, A. [1967] 1987: "El criterio de corrección lingüística. Unidad o pluralidad de normas en el español de España y América" #
Tesis central #
El criterio de corrección no puede aplicarse al sistema de una lengua (que es correcto por naturaleza) sino, eventualmente, a las realizaciones del habla. Pero incluso ahí, corrección no es un juicio absoluto: depende del nivel social, geográfico y de la situación de habla. Rosenblat concluye que el criterio válido de corrección no es un canon abstracto de gramáticos, sino la aceptabilidad social, es decir, el uso consagrado por la comunidad culta ("la consuetudo de Varrón"). Para la lengua hablada, dado que cada región hispanoamericana tiene su propia norma culta legítima, defiende la pluralidad de normas; para la lengua escrita, en cambio, defiende una unidad general (flexible, no rígida) del mundo hispánico.
Conceptos clave #
- Criterio de corrección: no es aplicable a la "lengua" (el sistema, siempre correcto) sino al "habla" (la realización individual). Es "inherente a toda comunidad, e integra su fuerza de cohesión social" (pág. 291). Distingue un criterio intralingüístico (interno a la comunidad, referido a la función comunicativa) y un criterio extralingüístico o social (impuesto desde afuera, por prestigio de otro grupo).
- Plurilingüismo del individuo: "todo individuo es hoy 'plurilingüe' (no políglota)" (pág. 292): el sistema expresivo de su comunidad o clase alterna con el de comunidades o clases vecinas, según el interlocutor y la circunstancia (argot profesional, habla familiar, habla social y formal). Cita a Martinet: "Cada individuo es un campo de batalla entre tipos y hábitos lingüísticos en conflicto".
- Lengua estándar: siguiendo a Garvin y Mathiot, la define como "forma codificada o gramaticalizada de una lengua, aceptada por una gran comunidad, a la que sirve de modelo" (pág. 296). Es siempre "una abstracción, una entidad ideal que se impone a todos los miembros de la colectividad, que no se habla en ninguna parte y hacia la cual se tiende en todas" (pág. 297). Su base es el habla de los sectores más prestigiosos (educados/cultos). Rosenblat la equipara a "lengua general culta".
- Lengua literaria/escrita frente a lengua hablada: la lengua escrita ("lengua literaria" en términos de Saussure) exige una norma general de unidad porque el escritor se dirige a un público anónimo y heterogéneo; postula, para todo el mundo hispánico, una norma general flexible. La lengua hablada, en cambio, admite pluralidad de normas regionales (fonética, morfología, léxico) porque responde a comunidades más acotadas.
- Fuerzas centrífuga y centrípeta: la fuerza de innovación (desde abajo o desde arriba) y la fuerza de conservación/unificación operan siempre juntas en la vida de la lengua.
- Aceptabilidad social como criterio de corrección: Rosenblat prefiere sustituir "correcto/incorrecto" por "aceptable/inaceptable", aunque advierte que estos términos pueden sonar igual de descalificadores. El criterio último es la admisibilidad social, "el uso consagrado por la gente culta" (pág. 306), no la lógica ni la gramática latinizante.
- La lengua nacional como creación superior: al constituirse una lengua nacional (sobre la base de un dialecto con poder expansivo: el castellano de Castilla, el toscano, el ático, el de Londres), sus usos se convierten en norma: lo que responde a ella es "bueno o correcto", lo que la infringe es "malo o incorrecto". Así, la corrección "rebasa el aspecto puramente lingüístico para convertirse además en criterio político, social y cultural" (pág. 295).
Distinciones y oposiciones #
| Oposición | Explicación |
|---|---|
| Lengua / habla | El sistema es siempre correcto; solo el habla (la realización) admite juicio de corrección. |
| Criterio intralingüístico / extralingüístico | El primero surge dentro de la comunidad (claridad, eficacia comunicativa); el segundo es impuesto desde fuera (prestigio de otro grupo). |
| Lengua escrita / lengua hablada | La escrita exige norma única y general; la hablada admite pluralidad legítima de normas regionales. |
| Estandarización monocéntrica implícita / pluralidad de normas | Rosenblat rechaza que exista una única norma "correcta" impuesta desde España; defiende que el habla culta de Bogotá, Lima, Buenos Aires o México es "tan aceptable como la de Madrid". |
| Corrección / aceptabilidad social | Propone reemplazar el término moralizante "corrección" por "aceptabilidad", aunque reconoce que el problema de fondo persiste. |
Ejemplos del texto #
- Fenómenos que Rosenblat considera rasgos legítimos del español americano, no "incorrecciones": el seseo (corasón, siensia), el yeísmo (caye, cabayo), el uso de ustedes como plural único de tú (en lugar de vosotros), el voseo rioplatense (vos tomás, tenés, sos) —que juzga admisible en el plano familiar, a diferencia de variantes más rústicas como "vos tenís"—, diminutivos regionales (Juanito/Juancito/Juanico), y léxico regional (polleras, cambur/plátano/banana).
- Fenómenos que rechaza como no admisibles en ninguna región (por ser considerados descalificadores socialmente): la aspiración/pérdida de la -s implosiva ("bohque", "lah ocho"), la confusión de r/l implosivas ("puelto", "izquielda"), la pronunciación diptongadora ("máiz", "bául", "tiatro").
- Formas que "haiga" es tan claro como "haya", "méndigo" tanto como "mendigo": ejemplo clave para mostrar que el criterio de corrección no puede reducirse a la claridad o eficacia comunicativa (el valor instrumental de la lengua), porque esas formas son igual de claras y sin embargo se consideran inadmisibles.
- El caso del laísmo ("la dijo", "la dio"): fue norma académica hasta fines del siglo XVIII, luego la Academia lo rechazó, mostrando que las normas cambian históricamente.
- El voseo argentino fue condenado por el Consejo Nacional de Educación y por autores como Arturo Capdevila y Américo Castro "en nombre de una norma hispánica general" — ejemplo que retoma después Ramírez Gelbes.
Para el corrector #
- Da un fundamento teórico para no tachar automáticamente como error todo uso regional o no estándar: hay que distinguir nivel de lengua, situación comunicativa y comunidad de referencia.
- Ofrece un criterio operativo de corrección para el trabajo profesional: la aceptabilidad/admisibilidad social entre hablantes cultos, no un canon abstracto.
- Distingue explícitamente lo esperable en lengua escrita (mayor exigencia de norma general y unidad) de lo esperable en lengua hablada u oral transcripta (mayor tolerancia a variantes regionales).
Milroy, J. y Milroy, L., 1987: "Prescripción y estandarización" (cap. 1 de Authority in Language) #
Tesis central #
La prescripción lingüística no es un hecho neutro de la lengua sino una ideología: un conjunto de creencias impuestas "desde arriba" que exige que las cosas —también el uso del lenguaje— se hagan de la forma "correcta". Aunque la lingüística moderna se declara descriptiva y no prescriptiva, la prescripción tiene consecuencias sociales concretas (discriminación, bloqueo de movilidad social) y está íntimamente ligada al proceso, también ideológico, de estandarización: la lengua estándar no es una realidad objetiva sino "una idea en la mente", un conjunto de normas abstractas al que el uso real se aproxima en mayor o menor medida.
Conceptos clave #
- Prescripción: "depende de una ideología o conjunto de creencias que requieren [...] que las cosas sean hechas de la forma 'correcta'" (pág. 1). Es impuesta desde "arriba" por "la sociedad", no acordada ad hoc, y es arbitraria (comparable a los modales de mesa: en EE. UU. el tenedor pasa a la mano derecha, en Gran Bretaña no; ninguna es objetivamente mejor).
- Consecuencias sociales de la prescripción: una persona con usos "subestándar" (ej.: omisión de la -s final de plural) puede ver bloqueada su movilidad social o su acceso a empleos sin que se reconozca oficialmente que la causa es lingüística. Los autores sostienen que estas actitudes son, de hecho, una forma de discriminación de clase social, aceptada públicamente aunque la discriminación religiosa o de clase abierta no lo sea.
- Lingüística descriptiva frente a prescriptiva: citan a Aitchison (1978): "la lingüística es descriptiva y no prescriptiva. Un lingüista está interesado en lo que se dice, no en lo que él piensa que debe decirse [...] no prescribe reglas de corrección" (pág. 3). Sin embargo, los autores critican que esta reserva llevó a la lingüística a ignorar la prescripción como objeto de estudio, cuando en realidad —como fenómeno sociolingüístico— merece ser estudiada.
- Arbitrariedad de la selección normativa: los "guardianes del idioma" sienten "una fuerte compulsión a seleccionar uno, y solamente uno, del conjunto de usos equivalentes" y a presentarlo como la forma correcta; esa elección es "a menudo arbitraria en términos lingüísticos", ya que las variedades rechazadas son igualmente útiles. Los argumentos que la justifican son "racionalizaciones post hoc".
- Ideología de la estandarización: la estandarización, definida estrictamente, es la intolerancia a la variabilidad opcional en el lenguaje. Como una estandarización absoluta de la lengua hablada nunca se logra plenamente ("la lengua estandarizada completamente es una lengua muerta"), es más apropiado hablar de estandarización como ideología, y de la lengua estándar como "una idea en la mente, más que una realidad" (pág. 6), un conjunto de normas abstractas al que el uso real se conforma en mayor o menor medida. Comparan la estandarización lingüística con la del dinero o las medidas: en esos casos sí hay variación cero, garantizando fiabilidad; en la lengua eso nunca se alcanza del todo.
- Ortografía como único terreno de estandarización plena: "solo en el sistema de ortografía es donde auténticamente ha sido lograda la estandarización, desde el momento en que las desviaciones de la norma no son toleradas" (pág. 6).
- Rol de los "guardianes" del idioma: su función está "relacionada con la ideología de la estandarización, con el hecho de guardar viva la noción de una lengua estándar en la mente del público" (pág. 6), enfocándose más en los estilos escritos y públicos que en el habla.
- Actitudes lingüísticas de la gente común: la gente hace juicios de valor sobre la lengua desde tiempos inmemoriales (tabú, palabras "mágicas", eufemismos), en contraste con la doctrina lingüística de la arbitrariedad del signo. Los autores citan a Shakespeare ("una rosa con cualquier otro nombre olería igual de dulce") frente al sentido común de los hablantes, que sí atribuyen valor inherente a las palabras.
- Tarea de la sociolingüística: explicar por qué diferencias lingüísticas esencialmente arbitrarias tienen valores sociales asignados (prestigio/estigma), y por qué la gente sigue usando variedades no estándar aunque públicamente diga preferir la estándar.
Distinciones y oposiciones #
| Oposición | Explicación |
|---|---|
| Descriptivo / prescriptivo | La lingüística moderna se declara descriptiva (observa sin juzgar); la prescripción impone reglas de corrección "desde arriba". |
| Sistema / norma / habla (retomando a Hjelmslev-Coseriu, citado también por Rosenblat) | Nivel abstracto frente a nivel de realización socialmente validada frente a realización individual. |
| Estándar / substándar | La existencia de una forma "estándar" implica, correlativamente, formas consideradas "por debajo" de la norma. |
| Estandarización como hecho / estandarización como ideología | Los autores prefieren la segunda: no hay una lengua estándar "real" y homogénea, sino una idea reguladora nunca totalmente alcanzada. |
Niveles de la gramática prescriptiva, con ejemplos (síntesis con las diapositivas de cátedra) #
La cátedra distingue explícitamente varios niveles en los que opera la prescripción, con ejemplos trabajados en clase:
- Fonética: pronunciación considerada "correcta" (ej.: sanciones al seseo o yeísmo en ciertos contextos, como discutía Rosenblat).
- Morfología: formas de género y número consideradas correctas. Ejemplos de cátedra: el/la presidente (uso del artículo para marcar género), el aula/las aulas (sustantivos femeninos que comienzan con a/ha tónica llevan artículo masculino en singular: el agua, el arma, el águila, pero las aguas, las armas en plural), el azúcar/la azúcar (sustantivo de género ambiguo, con uso variable según el contexto), plurales de préstamos (el bisturí → los bisturíes/bisturís; el tabú → los tabúes/tabús; el menú → los menús).
- Sintaxis: fenómenos como el dequeísmo, la concordancia en compuestos apositivos (horas pico vs. horas clave/claves, empresas líder/líderes: la norma discute si el plural se forma solo sobre el primer miembro o sobre ambos), el uso de "hubieron" por "hubo" (con haber impersonal, que no debería pluralizarse: "hubo muchos accidentes", no "hubieron").
- Léxico: por ejemplo, el uso de detentar (que en su origen implica ejercer un cargo o poder de manera ilegítima, por lo que se considera incorrecto usarlo para alguien que llegó al poder democráticamente) o descansar (que en la Argentina también significa, coloquialmente, "tomar el pelo"/burlarse de alguien) — ejemplos de que el registro y el uso regional condicionan qué se considera "correcto".
- Casos de uso frecuente marcados como "error" en la norma tradicional: "me egresé" (egresar es tradicionalmente intransitivo no pronominal, aunque en varios países americanos se usa también como pronominal), "este aula" (debería ser "esta aula" pese a la regla del artículo masculino, porque el demostrativo no sigue la misma regla que el artículo), primera vez (no "primer vez": el apócope de primero solo corresponde ante sustantivo masculino singular).
Ejemplos del texto #
- Comparación con los modales de mesa (tenedor a la derecha en EE. UU., a la izquierda en Gran Bretaña) para mostrar la arbitrariedad de toda norma prescriptiva.
- Omisión de la "s" final del plural, como ejemplo de rasgo "subestándar" que puede bloquear la movilidad social de un hablante sin que se admita oficialmente el motivo lingüístico.
- Bolinger (1980) y la "lingüística chamanista": escritores que se autoproclaman "guardianes públicos del uso" y denuncian la "decadencia lingüística" en la prensa.
- Eufemismos como pipí, heces, vagina frente a palabras tabuizadas, para mostrar que incluso los propios hablantes atribuyen (mágicamente) valor a las palabras, en contra de la doctrina de la arbitrariedad del signo.
Para el corrector #
- Advierte contra el uso acrítico de manuales y diccionarios como si contuvieran "la lengua" en sí misma, cuando en realidad son instrumentos de una ideología de estandarización.
- Da vocabulario técnico preciso para justificar decisiones normativas: nivel fonético/morfológico/sintáctico/léxico de la corrección, y la distinción entre lo que es un hecho de sistema/norma y lo que es una convención prescriptiva arbitraria.
- Permite entender que muchas "reglas" que se enseñan como absolutas (dequeísmo, concordancia en compuestos apositivos, etc.) son fruto de selecciones históricas, no de necesidad lógica.
Ramírez Gelbes, S., 2011: "Correctores, periodistas y la Academia Argentina de Letras: amores y desamores" #
Tesis central #
A partir de una encuesta exploratoria a correctores/editores y periodistas argentinos, Ramírez Gelbes muestra que, pese a existir una Academia Argentina de Letras (AAL) que desde 1982 legitima el voseo y otros usos locales, los profesionales de la palabra en la Argentina siguen reconociendo mayoritariamente la autoridad de la RAE y desconociendo o ignorando la de la AAL. Esto revela una tensión entre la norma objetiva (la variedad realmente usada) y la norma axiológica (la idea de corrección internalizada), producto de una historia de políticas lingüísticas monocéntricas y de la mayor "visibilidad" institucional y comercial de España.
Conceptos clave #
- Etapas del proceso de estandarización (retomando a Hudson y a Milroy y Milroy): "selección de una o más variedades [...], el uso de esa variedad en situaciones definidas, la codificación de esa variedad en gramáticas y diccionarios y la aceptación de esa variedad por parte de la comunidad" (pág. 2).
- Tres actitudes históricas frente a la variedad nacional en la Argentina del siglo XIX: 1) purismo y lealtad al español castellano; 2) posición opuesta, que promovía una lengua diferente del español de Castilla sobre la base de una progresiva diferenciación nacional; 3) una posición de equilibrio, intermedia, que sostenía que debían reforzarse los rasgos propios dentro de una unidad supralingüística general (Blanco, 1991, 2000).
- Tres tipos de estandarización (aporte propio y central de la autora): 1. Estandarización monocéntrica: "una sola norma estandarizada sobre la base de una sola variedad a la que se subordinan, con estatus dispares, las distintas variedades nacionales y regionales"; ejemplo: la propia de la Argentina hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX (norma castellana como modelo único). 2. Estandarización pluricéntrica: "pluralidad de normas de variedades nacionales/vernáculas estandarizadas"; ejemplo: la que parece propia del español en el siglo XXI (aunque la autora discute si es real o solo declarativa: en nota señala que el Diccionario panhispánico de dudas condena usos americanos generalizados como "se los digo" mientras es condescendiente con usos exclusivamente españoles como "bluf/bluff"). 3. Estandarización composicional: "una sola norma estandarizada a partir de más de una variedad de una lengua"; ejemplo: el ideal de norma unitaria hispánica propuesto por Lope Blanch, que tendía a la composicionalidad a partir de rasgos de las hablas cultas de todos los centros urbanos hispanoamericanos (la cátedra agrega el ejemplo del español neutro, usado en doblaje y medios, una creación artificial que no es lengua materna de ningún lugar).
- Norma objetiva / norma axiológica (retomando a Blanco, 2000): la norma objetiva es "la realización culturalmente establecida y socialmente válida [...] de las posibilidades abstractas de un sistema lingüístico"; la norma axiológica remite "a las ideas de corrección de los hablantes [...] a lo que los propios hablantes consideran usos lingüísticos 'correctos'". La autora concluye que en los profesionales argentinos de la palabra hay un quiebre entre ambas: usan la variedad local (norma objetiva) pero desconfían de su corrección (norma axiológica).
- Actitudes lingüísticas: siguiendo a Blas Arroyo (1998), tienen tres componentes: cognoscitivo (percepciones, creencias, estereotipos), afectivo (emociones y sentimientos) y conativo (tendencia a actuar/reaccionar respecto del objeto, por ejemplo confiar o no en las instituciones reguladoras).
- Representación social: "forma de conocimiento socialmente elaborado y compartido, que tiene un objetivo práctico y concurre a la construcción de una realidad común a un conjunto social" (Bein, 1999). La representación que el hablante argentino tiene de su variedad es, en buena medida, la de una lengua estigmatizada.
- Rol de las academias: "la labor de las academias de la lengua [...] es básicamente normativa y se apoya en ideales como la pureza, la limpieza y la corrección de la lengua"; su prescripción "suele tener una función más nominal que real", pero los correctores recurren a ella igualmente, tanto para resolver dudas como para fundamentar sus decisiones frente a terceros.
Distinciones y oposiciones #
| Oposición | Explicación |
|---|---|
| Norma objetiva / norma axiológica | Uso real de la variedad frente a la idea (internalizada) de qué es correcto. |
| Estandarización monocéntrica / pluricéntrica / composicional | Una sola variedad impuesta / varias variedades legitimadas en paralelo / una variedad síntesis construida a partir de varias. |
| RAE / AAL | Alta visibilidad, tradición y recursos de la RAE frente a la escasa visibilidad y difusión de la AAL entre los profesionales argentinos, pese a que la AAL regula la variedad que ellos efectivamente usan. |
| Correctores/editores / periodistas | Los correctores tienden a ser más conservadores y apegados a la norma peninsular en el ámbito editorial (por ejemplo, evitando el voseo en manuales escolares); los periodistas se muestran más receptivos a las formas dialectales locales (usan voseo en entrevistas, admiten términos vulgares). |
| Identidad (orgullo) / purismo (juicio negativo) | El hablante argentino vive la contradicción de sentir orgullo de su variedad en términos identitarios, pero de considerarla "incorrecta" en términos normativos. |
Ejemplos del texto #
- La condena oficial al voseo: cita a Rodolfo Ragucci (miembro de la AAL, 1956): "El empleo de vos en lugar de tú [...] es grave incorrección [...] A este vicio se lo llama voseo" (pág. 4). También las Instrucciones para las Estaciones de Radiodifusión de 1934, que consideraban al rioplatense una "desviación de la correcta dicción del castellano".
- La legitimación tardía del voseo: recién en 1982 la AAL emite una recomendación que promueve su empleo "en todo el ámbito de la lengua culta del territorio nacional"; pese a ello, muchos docentes y manuales escolares siguen prefiriendo tú o formas evasivas como ustedes o el infinitivo en las consignas ("Observen la imagen...", "Confeccionar otro...").
- Resultados de la encuesta: el 70% de correctores y de periodistas consulta el Diccionario de la RAE, pero solo una persona de 43 encuestados recuerda la existencia de las recomendaciones de la AAL, pese a que esta atiende unas 9.000 consultas telefónicas anuales.
- Manuales de estilo: el 10% de los encuestados menciona manuales españoles (El País, ABC); ninguno menciona los manuales argentinos (Manual de estilo de Clarín o de La Nación).
- Casos lexicográficos que muestran el trato desigual entre variedades en el propio diccionario de la RAE: caracú se marca como "Arg., Chile, Par. y Ur.", mientras que ordenador se marca como "Esp." (evidencia del giro hacia el reconocimiento explícito de la variedad peninsular como una variedad más, no como el estándar tácito).
- Cita de Juan Luis Cebrián (RAE): "Las academias tienen que estar con los hablantes, nunca con los estados [...] deben estar siempre con el pueblo que crea el lenguaje" — usada por la autora para contrastar el ideal declarado con la práctica real de las academias.
Para el corrector #
- Explica por qué, en la práctica profesional argentina, es más común consultar la RAE que la AAL, y advierte que esto no es neutro: reproduce una jerarquía monocéntrica aun cuando el discurso oficial es pluricéntrico.
- Da argumentos concretos (y con historia institucional) para justificar el uso del voseo y otras formas rioplatenses como normativamente legítimas desde 1982, en textos donde el registro lo permita.
- Distingue el comportamiento normativo esperable según el tipo de texto y de profesional (edición vs. periodismo), útil para calibrar cuánto "aflojar" la norma según el género discursivo.
Respuestas al cuestionario de la cátedra (bloque 1) #
Rosenblat
¿Qué se entiende por criterio de corrección? Es el juicio, inherente a toda comunidad lingüística, que distingue usos aceptables de usos rechazados. No es aplicable al sistema de la lengua (siempre correcto) sino al habla, es decir, a la realización concreta. Se combinan un criterio intralingüístico (fundado en la eficacia comunicativa: se rechazan formas ambiguas, torpes o que no cumplen los requisitos funcionales del sistema) y un criterio extralingüístico o social (fundado en el prestigio: se juzga un uso por la posición social de quien lo emplea). En las sociedades amplias y estratificadas, Rosenblat concluye que el criterio último y operativo es la aceptabilidad social: lo que exige la comunidad culta a la que uno pertenece.
¿Por qué puede afirmarse que todo individuo es plurilingüe? Porque ningún hablante vive hoy confinado en un único ámbito social: alterna, según la situación y el interlocutor, distintos "sistemas expresivos" —el de su clase, su profesión, su familia, su círculo formal—, que se superponen e interfieren constantemente (escuela, medios, trabajo, desplazamientos). Rosenblat aclara que no se trata de poliglotismo (no son lenguas distintas) sino de una alternancia entre variedades y registros de una misma lengua, "un campo de batalla" (Martinet) entre hábitos lingüísticos en conflicto.
¿Qué es la lengua estándar según el autor? Es una abstracción, una "entidad ideal" que se impone a toda la colectividad pero que no se habla exactamente en ninguna parte; representa la codificación del uso de los sectores más prestigiosos (los cultos). Rosenblat la llama, de modo equivalente, "lengua general culta". Distingue que la unidad estándar es más exigible y alcanzable en la lengua escrita (que necesita una norma común para llegar a un público heterogéneo) que en la lengua hablada, donde defiende la pluralidad legítima de normas regionales.
¿Qué diferencia la gramática descriptiva de la prescriptiva? Aunque Rosenblat no usa exactamente esos términos (los desarrollan más explícitamente Milroy y Milroy), el texto plantea la misma oposición de fondo: la lingüística describe el sistema sin jerarquizar sus realizaciones (ningún sistema o dialecto es mejor que otro en sí mismo); la gramática prescriptiva, en cambio, impone un uso "correcto" (los viejos repertorios de barbarismos y solecismos) desde una autoridad externa —la clase culta, la escuela, las academias— y con criterio muchas veces arbitrario o injusto. Rosenblat critica el "correctismo pobre" y el "academicismo ciego" pero no abandona del todo la prescripción: la reformula como aceptabilidad social entre hablantes cultos.
Explique los vínculos entre prescripción e ideología. Para Rosenblat la corrección deja de ser un hecho puramente lingüístico cuando una lengua nacional se constituye: sus usos "se convierten en normas" y la corrección "rebasa el aspecto puramente lingüístico para convertirse además en criterio político, social y cultural". La selección de la variedad de prestigio no responde a razones internas de la lengua sino al poder (político, cultural o económico) del grupo que la habla; por eso la autoridad idiomática (academias, escuela, medios) actúa como fuerza ideológica de unificación y control social, no solo como garante de claridad comunicativa.
Milroy y Milroy
¿Cómo conciben los autores la noción de prescripción? La conciben como una ideología: un conjunto de creencias impuestas "desde arriba", por la sociedad, que exige que el uso de la lengua se ajuste a una forma "correcta", de modo arbitrario (comparable a los modales de mesa). No es un hecho objetivo de la lengua sino una construcción social con consecuencias reales: puede bloquear la movilidad social o el acceso al empleo de quienes usan formas "subestándar", constituyendo de hecho una forma de discriminación de clase social encubierta y socialmente aceptada.
Indique los diferentes niveles de la gramática prescriptiva y dé ejemplos. Fonética (pronunciación considerada correcta, p. ej. controversias sobre seseo/yeísmo), morfología (concordancia de género y número: el aula pero las aulas; el/la presidente; plurales de préstamos como tabú → tabúes/tabús), sintaxis (dequeísmo; concordancia en compuestos apositivos como horas pico vs. horas clave/claves; el uso impersonal de haber: "hubo" y no "hubieron" muchos accidentes) y léxico (uso "correcto" de una palabra según su origen o registro, como detentar, que implica ejercicio ilegítimo de un cargo, o descansar, que en la Argentina también significa burlarse de alguien).
Defina y explique el proceso de estandarización. Es un proceso histórico, nunca completamente alcanzado en la lengua hablada, motivado por necesidades sociales, políticas y comerciales de uniformidad. Sus etapas (no necesariamente sucesivas, pueden superponerse) son: selección de una variedad entre las competidoras; aceptación de esa variedad por los grupos influyentes; difusión social y geográfica (documentos oficiales, sistema educativo, escritura); mantenimiento, logrado por la elaboración de funciones (la variedad estándar se percibe como de mayor valor utilitario) y por la alfabetización, que sostiene el modelo de "corrección"; y, finalmente, la codificación en diccionarios y gramáticas, que intensifica la prescripción posterior, porque los hablantes empiezan a considerar esos libros como la autoridad de la lengua. En sentido estricto, la estandarización es la intolerancia a la variabilidad opcional, por lo que los autores prefieren hablar de ella como una ideología más que como un hecho consumado.
Ramírez Gelbes
Enumere las diferentes actitudes que pueden rastrearse en el proceso de estandarización. En la Argentina del siglo XIX se documentan tres actitudes: 1) purismo y lealtad al español castellano; 2) la posición opuesta, que buscaba una lengua diferenciada de la de Castilla, afirmando la variedad nacional; 3) una posición de equilibrio, que aceptaba y reforzaba los rasgos propios dentro de una unidad supralingüística mayor. A nivel de los hablantes actuales, la autora describe (siguiendo a Blas Arroyo) actitudes con tres componentes —cognoscitivo, afectivo y conativo— y constata una tensión entre el orgullo identitario por la variedad local y su juicio negativo en términos de corrección/purismo.
Explique los tres tipos de estandarización y brinde ejemplos. 1) Monocéntrica: una sola variedad como norma única a la que se subordinan las demás (ejemplo: la Argentina hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, con el modelo castellano-norteño como referencia). 2) Pluricéntrica: coexistencia de varias normas nacionales/regionales estandarizadas y legítimas (ejemplo: la situación declarada del español en el siglo XXI, aunque la autora duda de que sea efectivamente simétrica). 3) Composicional: una sola norma construida a partir de rasgos tomados de varias variedades (ejemplo: la propuesta de norma unitaria hispánica de Lope Blanch, o el "español neutro" usado en doblaje y medios).
Exponga cómo se desarrolló el proceso de estandarización en la Argentina. Desde el siglo XIX predominó una tendencia monocéntrica: se buscó unificar la lengua nacional a partir del modelo castellano peninsular, en parte para consolidar la identidad nacional y asimilar a los inmigrantes (proyecto educativo de la "generación del ochenta"). En el siglo XX esa tendencia se reforzó institucionalmente: las Instrucciones para Radiodifusión (1934) y distintas voces del Consejo Nacional de Educación y de la propia AAL (fundada en 1931) condenaron rasgos rioplatenses como el voseo, calificándolo de "grave incorrección" (Ragucci, 1956). Recién en 1982 la AAL legitima oficialmente el voseo como parte de la lengua culta nacional. Sin embargo, esa legitimación no eliminó la representación estigmatizada que muchos hablantes y profesionales (correctores, periodistas, docentes) tienen de la variedad argentina: la encuesta de la autora muestra que siguen privilegiando la autoridad de la RAE (más visible, con más recursos y prestigio) por sobre la de la AAL, evidenciando un desfasaje entre la norma objetiva (lo que efectivamente se habla) y la norma axiológica (lo que se cree correcto).
Bloque 2 de la cátedra (resumen breve) #
Las diapositivas de la clase dedican el bloque 2 a Bonnin y Lauría (diccionarios on line y gramatización digital del español) y a Lauría (institucionalización de la política lingüística panhispánica y tensiones por la "Marca España"): historia y funciones de la RAE y la ASALE, el pasaje de un modelo monocéntrico a uno panhispánico ("unidad en la diversidad"), la crítica a la "hispanofonía" como construcción discursiva que encubre relaciones de poder económico entre España e Hispanoamérica, y el análisis de diccionarios digitales (DRAE, DIEA, DEM, WordReference) según su flexibilidad ortográfica y lemática. Ese contenido corresponde a la parte B del eje y se desarrolla en detalle en E6b_Academias-y-politica-linguistica_Bonnin-Lauria.md: seguí la lectura ahí para completar el bloque 2.
Cuadro comparativo / Quién dijo qué #
| Autor/es | Concepto central | Idea clave |
|---|---|---|
| Rosenblat | Criterio de corrección | No aplica al sistema, sí al habla; el criterio final es la aceptabilidad social entre hablantes cultos. |
| Rosenblat | Plurilingüismo del individuo | Cada hablante alterna variedades y registros según comunidad, clase e interlocutor. |
| Rosenblat | Lengua estándar | Abstracción/entidad ideal basada en el habla de los sectores cultos; distinta exigencia de unidad en lo escrito que en lo hablado. |
| Rosenblat | Pluralidad de normas | Defiende que el español americano culto es tan legítimo como el peninsular; rechaza la norma única impuesta desde España. |
| Milroy y Milroy | Prescripción | Es ideología, arbitraria e impuesta "desde arriba"; tiene consecuencias sociales (discriminación de clase encubierta). |
| Milroy y Milroy | Descriptivismo lingüístico | La lingüística se declara descriptiva, pero históricamente evitó estudiar la prescripción como objeto propio. |
| Milroy y Milroy | Estandarización | Proceso histórico e ideológico (nunca completo en el habla); etapas: selección, aceptación, difusión, mantenimiento, elaboración de funciones, codificación, prescripción. |
| Ramírez Gelbes | Tres tipos de estandarización | Monocéntrica, pluricéntrica, composicional. |
| Ramírez Gelbes | Norma objetiva / axiológica | Distingue el uso real de la variedad del juicio de corrección que los hablantes tienen sobre ella. |
| Ramírez Gelbes | Caso argentino | La AAL legitima el voseo desde 1982, pero correctores y periodistas siguen privilegiando la autoridad de la RAE. |
Lo imprescindible (repaso de 5 minutos) #
- El criterio de corrección (Rosenblat) no aplica al sistema lingüístico, sino al habla; combina un criterio intralingüístico (eficacia comunicativa) y uno extralingüístico (prestigio social); el criterio final que propone es la aceptabilidad social.
- Todo hablante es plurilingüe (no políglota): alterna variedades según comunidad, clase, interlocutor y situación (Rosenblat).
- La lengua estándar es una abstracción/idea, nunca hablada tal cual, basada en el uso de los sectores prestigiosos (Rosenblat y Milroy y Milroy coinciden en esto).
- Rosenblat defiende pluralidad de normas para la lengua hablada hispanoamericana y unidad (flexible) para la lengua escrita.
- La lingüística moderna se define descriptiva, no prescriptiva (Aitchison, citada por Milroy y Milroy), pero la prescripción sigue operando socialmente y merece estudiarse como fenómeno sociolingüístico.
- Para Milroy y Milroy, la prescripción es ideología: arbitraria, impuesta desde arriba, con consecuencias de discriminación de clase social encubierta.
- La estandarización, en sentido estricto, es intolerancia a la variabilidad opcional; solo la ortografía alcanza estandarización plena. Etapas: selección, aceptación, difusión, mantenimiento (elaboración de funciones), codificación, prescripción.
- Niveles de la gramática prescriptiva: fonética, morfología, sintaxis, léxico (con ejemplos de cátedra: el aula/las aulas, dequeísmo, detentar, horas pico/clave(s), "hubo/hubieron").
- Ramírez Gelbes distingue tres tipos de estandarización: monocéntrica (una variedad única domina), pluricéntrica (varias normas legítimas coexisten) y composicional (una norma sintetizada a partir de varias).
- En la Argentina predominó una estandarización monocéntrica castellanocéntrica hasta bien entrado el siglo XX; el voseo fue condenado oficialmente (Ragucci, 1956) y legitimado recién por la AAL en 1982.
- Pese a esa legitimación, correctores y periodistas argentinos siguen consultando y reconociendo más a la RAE que a la AAL (poca visibilidad, poca difusión institucional de la academia local).
- Ramírez Gelbes distingue norma objetiva (uso real) de norma axiológica (idea de corrección), y muestra un quiebre entre ambas en los profesionales argentinos.
- Los correctores editoriales tienden a ser más conservadores (evitan voseo en manuales escolares); los periodistas son más receptivos a las formas dialectales.
- Las academias, según Ramírez Gelbes, tienen una función normativa "más nominal que real", pero los profesionales recurren a ellas para fundamentar decisiones.